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Las
empresas de familia
configuran el universo más
numeroso en el mapa de
negocios. Gravitan en la
generación del Producto, dan
más ocupación que las
grandes corporaciones y
frecuentemente encabezan la
creación, innovación y
motorización de las
economías. Algunas virtudes
han de tener. En altísimo
porcentaje, las empresas de
familia repiten
características y
problemáticas "propias".
Las empresas de familia
están basadas en personas...
con historias construidas
desde esa fantástica mezcla
de lo real y lo imaginario.
Mandatos, deseos, pasiones e
intereses. Las familias
tienen sus mitos, su
folclore, su patología y sus
intereses. Suelen ser para
sus miembros "el campo de
batalla" entre la propia
identidad y las expectativas
de los otros.
En las FAMILIAS CON
NEGOCIOS, nuestra manera de
designarlas, encontramos
casi siempre, un denominador
común:
La
dificultad para deslindar el
negocio, de la familia y la
familia, del negocio
-
Es
viable una "familia con
negocios" o es un modelo
condenado?
-
Es
posible que la "familia
con negocios" gestione
de manera profesional?
-
Existe el "como no
trasladar" los
conflictos
personales/familiares a
la empresa?
Creemos
que la viabilidad se logra
exitosamente cuando los
integrantes de la familia
pueden:
-
Reconocer con absoluta
franqueza su
problemática y
conflictividad.
-
Trabajar en grupo
familiar a fondo para
explicitar todas las
variables en juego.
-
Agotar el análisis y
alcanzar acuerdos
inequívocos que
garanticen la armonía
familiar, la protección
de los intereses y el
cuidado del negocio.
Si lo
anterior no se logra, el
modelo se torna "inviable" y
entonces lo recomendable es
buscar una salida
inteligente, vendiendo o
transformando el modelo de
propiedad familiar,
adoptando las variantes
posibles, que eviten el
colapso y las graves
pérdidas de todo orden.
Es infrecuente que una
familia con negocios
resuelva sus conflictos
naturalmente y sin ayuda de
terceros. Lo habitual es el
agravamiento de las
dificultades hasta llegar a
una crisis que, por mal
manejo, impide lograr los
tres propósitos arriba
enunciados. El final
previsible es la ruptura de
la armonía familiar, el daño
a los intereses individuales
y la destrucción del
negocio.
¿Como puede ayudar un
consultor? Desde la
objetividad, conduciendo un
programa cuidadoso,
explícito y transparente,
aceptado por todos los
involucrados, cumpliendo
etapas indispensables:
diagnóstico, propuesta
metodológica, agenda de
tareas, elaboración de
acuerdos básicos, avance a
acuerdos más amplios y
específicos, monitoreo de
negociaciones sobre
intereses, definición de
roles y participaciones,
instalación de "fusibles",
apoyo para el tratamiento de
las diferencias, elaboración
e implementación del
protocolo que reglará las
relaciones, todo esto
asegurando un amigable
acompañamiento y control del
proceso. La tarea demanda
lograr el clima necesario,
muchas reuniones,
perseverancia y convicción
para definir el camino que
lleva a las soluciones.
Nuestra larga experiencia en
la materia nos ha enseñado a
no subestimar ningún
componente del fenómeno.
Somos un equipo de
profesionales maduros y
experimentados, formados en
diferentes disciplinas y
seriamente entrenados,
expuestos a muy diversas
situaciones. Nuestra
capacidad para absorber,
sostener, contener y apoyar
es nuestra fortaleza
diferencial. Ayudar a las
"familias con negocios" es
una misión que encaramos con
auténtico interés y gran
dedicación. |